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Cuando llueve, diluvia.

Las tormentas de hoy dan un nuevo significado a esta antigua expresión.

Según la Cuarta Evaluación Climática Nacional, un informe científico exhaustivo sobre el cambio climático en Estados Unidos, las precipitaciones extremas han aumentado en casi todas las regiones del territorio continental de Estados Unidos desde principios del siglo XX,

El suroeste es la única región que experimenta una disminución en precipitaciones intensas. Pero incluso allí, la intensidad de las precipitaciones durante la estación monzónica de la región ha aumentado desde la década de 1960, según un estudio en la revista Geophysical Research Letters.

Uno de estos eventos monzónicos intensos ocurrió el 15 de julio de 2017 en Tucson, Arizona, cuando Cayeron 1,45 pulgadas de lluvia en tan solo una hora, un total impresionante dado que Tucson normalmente recibe 2,25 pulgadas de lluvia en todo el mes de julio. El mismo día, las inundaciones repentinas causadas por lluvias torrenciales al norte de Phoenix mataron a 10 miembros de una familia que celebraba un cumpleaños en un pozo para nadar.

¿Qué es lo que provoca las lluvias intensas? 

Los científicos del clima atribuyen el aumento de precipitaciones extremas a que el aire cálido tiene capacidad de “retener” más vapor de agua que el aire frío.

Desde 1901, la temperatura media de los Estados Unidos ha aumentado 1,8 grados Fahrenheit (1 grado Celsius) como resultado de la emisión de gases de efecto invernadero que atrapan el calor en la atmósfera.

Las temperaturas altas aumentan la evaporación del agua contenida en los suelos, las plantas, los océanos y los cursos de agua, convirtiéndose en vapor de agua. Este vapor de agua adicional significa que hay más humedad disponible para condensarse en gotas de lluvia cuando se dan las condiciones para que se forme la precipitación. Y más humedad significa más lluvia o más nieve en invierno.

¿Cuánta agua se traslada a la atmósfera cuando hace calor? La ecuación de Clausius-Clapeyron que relaciona la temperatura con el comportamiento de las moléculas de vapor de agua, dicta que por cada 1,8 grados Fahrenheit (1 grado Celsius) de calentamiento, el vapor de agua puede aumentar aproximadamente un 7%.

¿Cuáles son las consecuencias de las lluvias fuertes?

En circunstancias normales, una mayor cantidad de lluvia se consideraría una bendición, especialmente para el agua potable y la agricultura. Sin embargo, las precipitaciones excesivas -específicamente la rapidez con la que caen y las abrumadoras acumulaciones que dejan caer- hacen más daño que bien. 

Como la lluvia cae a un ritmo demasiado rápido para que el suelo la absorba, el agua de lluvia no tiene tiempo suficiente para empapar el suelo. Este flujo rápido de agua, conocido como escorrentía de aguas pluviales, se acumula y fluye por patios, carreteras y otras superficies, aumentando el riesgo de inundaciones y erosión del suelo. Las inundaciones localizadas pueden causar el cierre de carreteras, interrumpir el transporte público y dañar infraestructuras. En el transcurso de cinco días en octubre de 2015 en Charleston, Carolina del Sur, cayeron entre 15 y 20 pulgadas de lluvia en la ciudad portuaria, lo que provocó más de 400 cierres de carreteras, 100 cierres de puentes, daños estimados en 2.300 millones de dólares y al menos 16 víctimas fatales.

En camino hacia las zonas bajas, las aguas pluviales recogen sedimentos, productos químicos, metales pesados, basura y escombros. Finalmente, estas aguas se escurren por las cunetas y los colectores de aguas pluviales y se vierten en los cursos de agua más cercanos. Este proceso degrada la calidad del agua, tanto para el uso humano como para el uso en los ecosistemas.

Además, gran parte de las infraestructuras hídricas esenciales del país, como presas, diques, alcantarillas y sistemas de tratamiento de aguas residuales, están o se acercan al final de su vida útil, lo que significa que el riesgo de que se produzcan fallos por precipitaciones extremas es aún mayor.

Qué puede hacer para protegerse de las inundaciones 

Según la Asociación de Gestores Estatales de Zonas Inundables, de los 330 millones de estadounidenses viviendo en los Estados Unidos, hasta 41 millones pueden estar viviendo en una llanura aluvial de 100 años o en una zona especial de riesgo de inundación. Si sumamos a aquellos que viven en una llanura aluvial de 500 años, la cifra aumenta a más de 60 millones. Si bien no pueda evitar las precipitaciones extremas relacionadas con el calentamiento global, puede reducir el impacto de estas precipitaciones tomando las siguientes medidas:

  • Comprenda su riesgo a nivel local. ¿Qué cantidad de lluvia es “normal” en su localidad cada mes? ¿Vive usted en una zona baja? Conocer estos datos le permite anticipar su riesgo individual de inundación antes de que lleguen las lluvias intensas en la previsión Visite la página de normas climáticas de los Centros Nacionales de Información Ambiental de NOAA para conocer los datos de precipitación de las ciudades de Estados Unidos. También puede visitar Factor de Inundación, un sitio web creado por un grupo de académicos y expertos para comprobar la probabilidad de que su casa se inunde en los próximos 30 años.
  • Adquirir un seguro contra inundaciones. Según la FEMA, sólo una pulgada de agua de inundación puede causar hasta 25.000 dólares en daños. El seguro contra inundaciones, que puede adquirirse si se vive dentro o fuera de una llanura aluvial, aligera esta carga económica cubriendo el costo de las reparaciones de su casa o negocio e indemnizándolo por posesiones perdidas.
  • Plantar un jardín de lluvia. Los jardines de lluvia, que tienen forma de cuenco poco profundo, ayudan a capturar y filtrar la escorrentía de las aguas pluviales al darles un lugar para que se acumulen y se filtren lentamente en el suelo. Al desacelerar el flujo de las aguas pluviales se limitan contaminantes como los fertilizantes, el aceite de motor y los desechos de mascotas y de jardín, que son arrastrados desde su jardín a los desagües pluviales y finalmente a las vías fluviales. El sitio web Agencia de Protección del Medio Ambiente de EE.UU. ofrece numerosas estrategias sobre el manejo del agua, desde la recolección de lluvia en barriles hasta la instalación de pavimentos permeables que infiltran, tratan y almacenan el agua de lluvia justo donde cae.
  • Manténgase a salvo durante una inundación. Nunca se refugie en un sótano y nunca camine o conduzca sobre aguas de inundación. Tan solo 15 centímetros de agua en movimiento pueden derribarle y solo 30 a 45 centímetros de agua pueden hacer flotar su vehículo, dice la NOAA.

Según un estudio publicado en la revista Water Resources Research, algunas de las principales ciudades de EE.UU. podrían sufrir precipitaciones extremas hasta un 20% más intensas y el doble de frecuentes en los próximos años. Pequeños pero poderosos actos como los descritos anteriormente resultarán cada vez más esenciales para ayudar a contener los diluvios provocados por los aguaceros.

Gracias a Latino Verde por la traducción.

Tiffany Means

Tiffany Means is a science writer based in the Blue Ridge mountains of North Carolina. Before becoming a writer, she was a meteorologist. Her stories distill science news and concepts in a relatable...